El hallazgo del cuerpo de Claudia Aceituno, una madre de tres hijas de 38 años, estremeció este domingo a los vecinos de la aldea Suyapa, en el Distrito Central. La mujer había sido reportada como desaparecida desde el 16 de agosto, y fue encontrada semienterrada dentro de su propia vivienda, cubierta con una lámina de zinc, en avanzado estado de descomposición.

El descubrimiento fue realizado por sus familiares, quienes comenzaron a sospechar del compañero de hogar de Claudia, conocido como “El Tatuado”.
Según testimonio de su hermano, Daniel Rolando Cáceres, el hombre compraba grandes cantidades de cloro, cal y desinfectantes en una pulpería cercana, presuntamente para disimular el olor del cuerpo. “Nos dijeron que eso servía para matar el mal olor. Entonces decidimos revisar la casa”, relató Cáceres entre lágrimas al noticiero Hoy Mismo.
Tras forzar la entrada a una habitación clausurada desde la desaparición, los familiares escarbaron el suelo hasta encontrar el cadáver. La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) detuvo al principal sospechoso, quien habría convivido con el cuerpo durante semanas, según las primeras indagaciones.

La comunidad exige justicia y una investigación exhaustiva. El Ministerio Público confirmó que se abrió un expediente por femicidio agravado, mientras se esperan los resultados forenses para determinar la causa exacta de muerte. Vecinos de la zona relataron que la casa “olía a limpio”, sin imaginar que los productos utilizados eran para encubrir un crimen.
Este caso se suma a la creciente preocupación por la violencia contra las mujeres en Honduras, donde en lo que va del año se han registrado más de 250 muertes violentas de mujeres, según datos del Observatorio de la Violencia de la UNAH.






Deja un comentario