Teherán. — En la madrugada de este viernes, intensos destellos amarillos iluminaron los cielos de la capital iraní, en medio de una nueva ola de ataques aéreos que mantienen en vilo a la población.

Testigos reportaron explosiones en distintos sectores de la ciudad, mientras las sirenas de emergencia resonaban en barrios residenciales y comerciales.

Las autoridades locales confirmaron que los bombardeos se prolongaron durante varias horas, afectando infraestructura crítica y generando cortes de energía en zonas del norte y oeste de Teherán.

Aunque aún no se ha difundido un balance oficial de víctimas, equipos de rescate trabajan en la evacuación de familias atrapadas en edificios dañados.

El Ministerio de Defensa iraní calificó los ataques como una “agresión directa contra la soberanía nacional” y aseguró que las fuerzas armadas responderán “con firmeza” a lo que consideran una escalada militar sin precedentes.

 Por su parte, medios estatales transmitieron imágenes de columnas de humo elevándose sobre la ciudad y llamaron a la población a mantener la calma.

La comunidad internacional reaccionó con preocupación.

 Organismos multilaterales instaron a detener la violencia y abrir canales de diálogo para evitar una mayor desestabilización en Medio Oriente.

Analistas advierten que la continuidad de los ataques podría desencadenar un conflicto regional de gran escala, con repercusiones en la seguridad energética y el comercio global.

Mientras tanto, en Teherán, la vida cotidiana se ha visto interrumpida. Escuelas y oficinas permanecen cerradas, y miles de ciudadanos buscan refugio en zonas consideradas más seguras. La incertidumbre domina el ambiente, mientras los destellos amarillos siguen marcando las noches de una ciudad que enfrenta uno de los momentos más tensos de su historia reciente.

Deja un comentario

Tendencias