El destino de la Premier League dio un giro dramático. Un empate agónico del Manchester City ante el Everton, sellado en el minuto 97 por Jeremy Doku con un golazo que sacudió Goodison Park, devolvió al Arsenal el control de la tabla y lo coloca a tres victorias de conquistar el título de la liga inglesa.

El marcador final de 3-3 fue un resultado que difícilmente imaginaba nadie cuando el conjunto de los ‘Sky Blues’ parecía tener el partido bajo control.

Un tanto espectacular de Doku en el ocaso de la primera parte había puesto el 0-1 que se antojaba suficiente ante un Everton sin pegada, desesperado tras un fallo clamoroso de Ndiaye frente a Gianluigi Donnarumma que pudo haber cambiado el partido mucho antes.

Sin embargo, lo que vino después fue una montaña rusa de emociones que terminó con el City cediendo puntos vitales en la lucha por el título.

La horrible decisión de Marc Guéhi resultó determinante para tirar por la borda lo que parecía un resultado controlado para el conjunto de Manchester, abriendo la puerta a un Everton que aprovechó la oportunidad para arañar un empate que tiene resonancia de campeonato.

Para el Arsenal, la noticia llega como un soplo de aire fresco en el momento más oportuno. Los ‘Gunners’ salen de este episodio sabiendo que si ganan sus tres partidos restantes, serán campeones de la Premier League.

Un escenario que simplifica enormemente su planificación y que llega además en vísperas de su semifinal de la Liga de Campeones contra el Atlético de Madrid este martes, partido al que ahora acudirán con la presión reducida y la moral por las nubes.

El City, por su parte, necesita que el Arsenal tropiece.

Las matemáticas aún lo permiten, pero la historia del empate ante el Everton huele demasiado a oportunidad desperdiciada en el momento menos indicado de la temporada.

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