La justicia hondureña pronunció este día uno de los fallos más contundentes en la historia penitenciaria del país. La Sala II del Tribunal de Sentencia en materia de Criminalidad Organizada, Medioambiente y Corrupción impuso una pena total de 920 años de prisión a 15 mujeres declaradas culpables por la muerte de 46 reclusas ocurrida en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS) el 20 de junio de 2023.

Las condenadas son Claudia María Lemus Aceituno, Cherry Darling Guevara, Karen Lorena Ávila Pavón, Susana Godoy Leiva, Lesbia Ondina Rodríguez Orellana, Heidy Jacqueline Palma Rivera, Kenia Patricia Salinas Rivera, Francis Margarita Chavarría Ávila, María del Carmen Contreras Castillo, Any Dayann Barahona Mejía, Leyla Rosmery Figueroa Pavón, Lourdes Eloísa Barrientos, Rosa Bertha Marroquín Almendárez, María Cristina Cálix Salinas y Dania Jakeline Maradiaga Flores.
El tribunal impuso 20 años de prisión por cada uno de los 46 delitos de asesinato, sumando los 920 años.
Adicionalmente, las sentenciadas recibieron 13 años y cuatro meses por cuatro delitos de asesinato en grado de tentativa, seis años por asociación para delinquir, 15 años por incendio cualificado, cuatro años por porte de arma de fuego de uso prohibido y penas adicionales por otros delitos conexos.

Según las investigaciones, aquel fatídico 20 de junio de 2023, un grupo de reclusas ejecutó un plan criminal minuciosamente organizado: sometieron a cuatro agentes penitenciarias, se apoderaron de sus llaves, deshabilitaron el sistema de videovigilancia e irrumpieron en los módulos donde se alojaban internas de un grupo rival.
Lo que siguió fue una carnicería: disparos indiscriminados, y el rocío de material inflamable que convirtió uno de los módulos en una trampa mortal. Las víctimas murieron por heridas de bala, calcinación o inhalación de humo mientras intentaban resguardarse.





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