LA GUAMA, Santa Cruz de Yojoa. – El dolor de una madre no tiene palabras que lo contengan. Eso quedó demostrado este sábado en la carretera CA-5, a la altura del sector La Guama, en Santa Cruz de Yojoa, cuando una mujer llegó al lugar del accidente y encontró a su hijo tendido sin vida sobre el asfalto.

Entre sollozos y sin poder sostenerse en pie, gritó lo que ninguna madre debería jamás tener que gritar: «Dios mío, mi hijito, yo le decía que yo tenía que morirme primero, no él, ¿qué voy a hacer? Se me fue mi niñito”.

La víctima fue identificada como Jeziel Padilla, originario del municipio de Las Vegas, departamento de Santa Bárbara.

Según personas de la zona, era ampliamente conocido por dedicarse a la reparación de motocicletas y ser propietario de un taller mecánico.

De acuerdo con versiones de testigos, el motociclista circulaba sobre la vía principal cuando un vehículo que transportaba mercadería habría ingresado a la carretera desde el desvío sin advertir su presencia.

La maniobra provocó un fuerte impacto que le causó la muerte instantánea. Su cuerpo quedó tendido en plena vía, a la vista de quienes transitaban por el sector, hasta que llegaron las autoridades y los cuerpos de socorro.

La escena partió el corazón de los presentes. Familiares y vecinos que llegaron al lugar no pudieron contener el llanto al ver a la madre abrazada al cuerpo de su hijo, implorando a Dios una respuesta que nadie en este mundo puede darle.

La tragedia de Jeziel se suma a una crisis vial que no da tregua en Honduras. Según la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte, en lo que va del año 2026 se contabilizan 701 personas fallecidas en siniestros viales, de las cuales el 46.7 por ciento corresponde a motociclistas.

Las autoridades señalan como principales causas la imprudencia al volante, el exceso de velocidad y el irrespeto a las señales de tránsito.

Una familia en Las Vegas, Santa Bárbara, espera hoy el regreso de un hijo que ya no volverá.

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