La justicia llegó tarde, pero llegó. Agentes especializados de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) lograron la captura de alias «Chele Miau», un hombre de 22 años señalado de participar en uno de los crímenes más macabros registrados en Tegucigalpa: el secuestro, tortura, asesinato y entierro clandestino de un menor de edad que trabajaba como ayudante de albañil y fue confundido con un miembro de la Mara Salvatrucha.

El operativo fue ejecutado por el Departamento de Delitos contra la Propiedad en barrio La Granja de la capital, tras una intensa labor de seguimiento e identificación que permitió ubicar al sospechoso, identificado como miembro activo de la «Clica Sharopars Locos» de la Pandilla 18.
Los hechos se remontan al 26 de marzo de 2022, cuando la víctima, un menor que se dirigía hacia la colonia Nueva Esperanza, fue interceptado y privado de su libertad por presuntos integrantes de la Pandilla 18, entre ellos «Chele Miau», «Chico Boy» y «Little Chico», quienes lo acusaron falsamente de pertenecer a la MS-13.
El joven fue trasladado a una vivienda conocida como «Casa Loca», donde fue amarrado de manos y pies y ejecutado con arma de fuego. Posteriormente, sus captores trasladaron el cuerpo a un solar baldío cercano e intentaron sepultarlo clandestinamente para ocultar la evidencia.
La investigación de la DPI combinó indicios técnicos, periciales y testimoniales, y fue a través de los peritos del Laboratorio de Dactiloscopía Forense que se logró establecer de manera fehaciente la identidad del sospechoso.
El detenido no solo enfrenta cargos por este crimen. Investigadores del Departamento de Delitos Contra la Vida mantienen abiertas varias líneas donde «Chele Miau» figura como sospechoso de homicidios y asesinatos adicionales en distintos sectores de Tegucigalpa.
Un menor que salió a trabajar nunca regresó. Cuatro años después, uno de sus verdugos responde ante la justicia.





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