El director de la Dirección Antiextorsión y Asociaciones Terroristas (DAET), subcomisionado Jorge Daniel Molina, informó que más de 180 agentes fueron separados de la nueva estructura policial como parte de un proceso de evaluaciones internas y reorganización del personal que anteriormente integraba la extinta Dirección Policial Antimara y Control de Pandillas (Dipamco).

El funcionario detalló que las revisiones comprenden análisis disciplinarios, pruebas toxicológicas, evaluaciones de inteligencia y verificación del desempeño operativo de los agentes, con el objetivo de fortalecer la institución y garantizar que el personal esté alineado con las nuevas estrategias de combate a la extorsión y el crimen organizado.

«Los que quedamos ahí, obviamente tenemos que afrontar las consecuencias, pero nosotros de momento, yo lo he mencionado, de momento nosotros hemos asignado 38 efectivos y hay 187 que yo los he puesto a la disposición, los hemos puesto a la disposición de Recursos Humanos», expresó Molina.

La medida forma parte de un proceso de depuración más amplio que busca erradicar la infiltración del crimen organizado en las filas policiales, un fenómeno que ha representado históricamente uno de los mayores desafíos para la seguridad interna de Honduras. La transición de la Dipamco hacia la DAET implica no solo un cambio de nombre y estructura, sino una refundación basada en criterios de idoneidad, transparencia y vocación de servicio.

Con apenas 38 efectivos operativos en funciones activas, la nueva dirección enfrenta el reto de consolidar su capacidad institucional en un contexto en que la extorsión sigue siendo uno de los delitos que más afecta a la población hondureña, especialmente al sector comercial, transportista y a las familias de escasos recursos en zonas urbanas y periurbanas del país.

Las autoridades aseguraron que el proceso de selección y reincorporación de personal continuará conforme a los protocolos establecidos por la Policía Nacional.

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