Belén Gualcho, Ocotepeque. Ante el abandono de las autoridades centrales y sin esperar respuesta del gobierno, los pobladores de los barrios Paraíso y Susande, pertenecientes al municipio de Belén Gualcho, en el departamento de Ocotepeque, tomaron la iniciativa y unieron fuerzas para reparar por cuenta propia la calle de acceso que comunica a sus comunidades con el resto del municipio.

La arteria vial, que no cuenta con pavimento, se convirtió en un lodazal intransitable a causa de las constantes lluvias que azotan la zona montañosa del occidente hondureño.
El suelo arcilloso característico de la región provocó que los vehículos no pudieran ascender ni descender por la vía, lo que generó una crisis de desabastecimiento que afectó directamente a cientos de familias.
Los camiones que normalmente abastecen de alimentos a los barrios dejaron de llegar, dejando a los pobladores sin acceso a productos de la canasta básica.
Pero el problema fue en doble vía: los productores locales tampoco podían sacar sus cosechas al mercado.
Entre los rubros más afectados destacaron la verdura y el café, dos de los principales productos agrícolas de la zona, lo que representó pérdidas económicas significativas para las familias campesinas que dependen de su comercialización para subsistir.
Frente a la indiferencia institucional, hombres y mujeres de ambas comunidades salieron con sus propias herramientas a trabajar la calle, rellenando baches, mejorando el drenaje y habilitando el paso vehicular sin recibir apoyo externo de ninguna entidad gubernamental.
El gesto no pasó desapercibido. Líderes comunitarios destacaron que los barrios Paraíso y Susande son reconocidos en todo el municipio de Belén Gualcho como un ejemplo de organización y solidaridad vecinal, cuya capacidad de respuesta colectiva ante la adversidad es admirada y señalada como modelo para otras comunidades del departamento de Ocotepeque. (CV)






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