DALLAS. – Japón demostró en Dallas, Texas, que su corazón es tan grande como su fútbol. Los nipones remontaron dos veces ante una poderosa selección de Países Bajos y arrancaron un empate 2-2 con sabor a gloria en el estreno de ambas escuadras en el Grupo F del Mundial Norteamérica 2026, en un partido que premió la fortaleza anímica y la capacidad de reacción de los asiáticos ante uno de los equipos más temidos del torneo.

El encuentro comenzó a favor de los neerlandeses. El capitán Virgil van Dijk se elevó sobre la defensa japonesa y conectó un contundente cabezazo al minuto 51 que puso en ventaja a Países Bajos y pareció inclinar la balanza hacia el favorito del grupo. Sin embargo, Japón no tardó en responder: Keito Nakamura igualó apenas seis minutos después con una anotación que devolvió la calma al banquillo japonés y enardeció a sus seguidores en las tribunas de Dallas.
Países Bajos volvió a ponerse al frente con el tanto de Crysencio Summerville, que obligó a Japón a remontar por segunda vez en el mismo partido. Lejos de derrumbarse, la selección asiática encontró nuevamente el empate para sellar un resultado que en los vestuarios japoneses se festejó como una victoria.
El empate deja a ambas selecciones con un punto cada una en el Grupo F y anticipa una segunda jornada de máxima tensión en una llave que promete emociones hasta el último minuto. Japón, con su carácter y disciplina táctica, avisó al mundo que llegó al Mundial para protagonizar, no para figurar.






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