Una densa y poderosa nube de polvo proveniente del desierto del Sahara cubre este fin de semana el territorio hondureño, tiñendo los cielos de bruma, reduciendo la visibilidad y disparando las alertas sanitarias para la población más vulnerable. El fenómeno, uno de los más intensos del año, ya genera preocupación entre especialistas y autoridades de salud.

El experto en temas climáticos César Quintanilla advirtió que la nube ingresó con una concentración de partículas superior a eventos recientes en la región, y que su influencia se mantendría durante el fin de semana con una posible extensión hasta el lunes.
Quintanilla precisó que el ingreso de la parte más densa de la nube ocurrió por el departamento de Gracias a Dios, para luego extenderse progresivamente por todo el país, dejando nutrientes sobre los suelos, pero también alta contaminación perjudicial para los seres humanos.
Neumólogos advierten que el fenómeno puede resultar especialmente peligroso para pacientes con asma, bronquitis, rinitis alérgica y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), ya que las partículas finas suspendidas en el aire pueden ingresar a las vías respiratorias, provocar inflamación y desencadenar crisis respiratorias.
Copeco informó que Honduras experimentará además una combinación de lluvias aisladas y presencia de polvo del Sahara, con temperaturas que podrían alcanzar los 36 °C en la zona sur del país.
Las autoridades recomiendan evitar salir en horas de mayor concentración de polvo, usar mascarilla al desplazarse, mantener puertas y ventanas cerradas, evitar actividades físicas al aire libre, hidratarse constantemente y acudir a un centro de salud ante síntomas como dificultad para respirar, tos persistente o irritación ocular.
El fenómeno podría desplazarse también hacia el occidente de Centroamérica, alcanzando El Salvador con concentraciones leves a moderadas entre el domingo y el lunes, dependiendo de la intensidad de los vientos.






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