Kiev, Ucrania. — La guerra no descansa ni en fin de semana. Rusia volvió a castigar a Ucrania en las primeras horas del domingo con un ataque de misiles balísticos contra Kiev que dejó al menos dos personas heridas y obligó a miles de ciudadanos a correr hacia los refugios en plena madrugada.

El jefe de la administración militar de la capital, Timur Tkatchenko, confirmó los heridos y los daños materiales, mientras que el alcalde Vitali Klitschko instó a la población a permanecer en los refugios ante la amenaza aérea. Periodistas escucharon explosiones y observaron varios destellos en el cielo nocturno de la ciudad.
Kiev y Moscú se atacaron mutuamente durante la noche en un nuevo intercambio de golpes que se ha convertido en rutina desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022. Los ataques rusos contra Ucrania causaron dos muertos y más de 20 heridos en total durante la jornada.
Las fuerzas rusas tuvieron como objetivo instalaciones de producción pertenecientes al grupo Naftogaz, la mayor compañía nacional de petróleo y gas de Ucrania, en las regiones de Poltava y Járkov, mientras que en el aluvión de ataques nocturnos se emplearon 129 drones, de los que las fuerzas ucranianas lograron destruir o inutilizar 113.
Como respuesta, Ucrania afirmó haber atacado la planta militar Titan-Barrikady en Volgogrado, un complejo industrial implicado en la producción de componentes para el sistema de misiles Oreshnik. El presidente Zelenski advirtió que toda instalación de defensa rusa involucrada en la guerra es un objetivo legítimo para los ataques ucranianos de largo alcance.
El ciclo de destrucción mutua continúa sin señales de tregua, mientras la población civil de Kiev paga cada madrugada el precio más alto de una guerra que ya dura más de cuatro años.





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