Arlington, Texas. – Nadie funcionó del todo en Francia, ni siquiera el arrojo final de Kylian Mbappé, quien terminó desasistido y frustrado durante todo el partido ante la sólida defensa española. El equipo dirigido por Didier Deschamps fue superado de principio a fin por La Roja, que logró neutralizar por completo a las principales figuras ofensivas de los galos en la semifinal disputada en el AT&T Stadium de Arlington.

Michael Olise nunca pudo imponer su creatividad habitual, mientras que Ousmane Dembélé estuvo muy lejos del nivel mostrado en rondas anteriores del torneo, acumulando pérdidas de balón sin generar peligro real en el último tercio de la cancha. Bradley Barcola y Désiré Doué, otras piezas ofensivas con las que contaba Francia, tampoco lograron desequilibrar el partido ante la presión constante del bloque español.

El defensor Lucas Digne, por su parte, vivió una noche para el olvido al cometer el penal que abrió el marcador a favor de España, en una acción que terminó marcando el rumbo del encuentro. A esto se sumó la lesión de William Saliba durante la primera mitad, que obligó a Deschamps a modificar apresuradamente su línea defensiva.

Al finalizar el partido, el propio Deschamps reconoció en conferencia de prensa que su equipo no logró alcanzar el nivel técnico ni físico necesario para vencer a una selección española que, según explicó, defendió con solidez y dejó pocos espacios libres. El técnico francés, quien dejará el cargo tras este Mundial, admitió sentirse decepcionado pese al camino recorrido con Les Bleus.

Con esta derrota, Francia se despide del Mundial 2026 dejando serias dudas sobre el funcionamiento de un equipo que llegaba como uno de los grandes favoritos al título.

Deja un comentario

Tendencias