Atlanta. – Lionel Messi tiene 39 años, ya conquistó un Mundial y, aún así, sigue ampliando su leyenda. El capitán de Argentina volvió a ser decisivo este miércoles al liderar la remontada 2-1 sobre Inglaterra, que clasificó a la Albiceleste a otra final mundialista.

Los campeones vigentes del mundo encaraban el minuto 85 abajo en el marcador tras el gol de Anthony Gordon (55′) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, pero Messi lideró la reacción de Argentina para darle la vuelta al partido y mantener vivo el sueño de revalidar el título.

Todo comenzó con un córner jugado corto por Messi hacia Rodrigo De Paul, quien le devolvió el balón para que el capitán tocara de primera hacia Enzo Fernández. El mediocampista del Chelsea, que ya había intentado tres remates sin éxito, sacó un derechazo cruzado que Jordan Pickford no pudo contener para el 1-1.

Inglaterra quedó paralizada y Argentina no aflojó la presión.

 Tras un remate al palo de Alexis Mac Allister, el rebote le quedó a Messi sobre la banda derecha. El capitán, en una jugada calcada a la que protagonizó ante Egipto, levantó un centro quirúrgico hacia el segundo palo que Lautaro Martínez, ingresado minutos antes, conectó de cabeza para el 2-1 definitivo a los 90+2 minutos.

Con esta doble asistencia, Messi cerró el torneo con 12 pases de gol, una cifra sin precedentes en la historia de las Copas del Mundo. Al finalizar el encuentro, el astro argentino, visiblemente emocionado, agradeció el respaldo de la afición y destacó el carácter del grupo dirigido por Lionel Scaloni, quien también se declaró «sin palabras» ante una nueva muestra de coraje de su equipo.

Con este resultado, Argentina disputará su segunda final consecutiva del Mundial el próximo domingo ante España, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con la mira puesta en convertirse en bicampeona del mundo.

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