La exfiscal del Ministerio Público, Nilia Ramos, cuestionó que se haya solicitado la secretividad del expediente relacionado con el caso de Angie Peña, más de cuatro años después de su desaparición, al considerar que este tipo de medidas suelen adoptarse en etapas mucho más tempranas de una investigación.

A su juicio, la secretividad de un expediente normalmente se decreta durante la etapa preparatoria de una investigación, con el propósito de resguardar pruebas y evitar que las diligencias sean entorpecidas por la difusión de información sensible del caso.
Durante una entrevista concedida al noticiero Hoy Mismo, Ramos explicó que este tipo de solicitud debe ser presentada directamente por el Ministerio Público, y no puede ser decretada de oficio por un juez, ya que corresponde al ente investigador establecer la necesidad de mantener bajo reserva ciertas diligencias.
“Definitivamente, cuando se solicita secretividad de un expediente es en la etapa preparatoria. Es decir, cuando el Ministerio Público lo solicita, en el mismo requerimiento fiscal va la solicitud de secretividad de las acciones o de las diligencias”, manifestó la exfiscal.
Las declaraciones de Ramos abren nuevas dudas sobre el manejo procesal del caso de Angie Peña, un expediente que ha mantenido en vilo a la opinión pública hondureña desde la desaparición de la joven, y que en los últimos días ha generado diversas reacciones tras conocerse que se solicitó dicha medida de reserva años después de iniciada la investigación.
La exfiscal no descartó que existan razones puntuales que justifiquen esta decisión en la etapa actual del proceso, aunque insistió en que, procesalmente, este tipo de solicitudes son más comunes al inicio de las investigaciones y no en fases tan avanzadas como la que atraviesa este caso.






Deja un comentario