Agentes de la Policía Nacional lograron retomar el control de una zona considerada de alta peligrosidad por la disputa a muerte que mantienen las pandillas «MS-13» y «Mara 18» por la venta de drogas y otros ilícitos, en perjuicio de miles de pobladores capitalinos.

Desde el lunes pasado, a través de sus distintas fuerzas especiales y policías preventivos, se ha logrado recuperar un territorio considerado como «tierra de nadie», en el conflictivo sector de «La Adobera», ubicado entre la colonia Villanueva y el residencial El Trapiche, en la zona oriental de Tegucigalpa.
En Villanueva, entre el sector 7 y 8, al menos 15 familias denunciaron haber sido víctimas de amenazas por parte de integrantes de una estructura criminal, quienes les habrían exigido abandonar sus viviendas en un plazo no mayor a 24 horas bajo amenazas contra su integridad física.
Desde esa alerta humanitaria, la Secretaría de Seguridad mantiene operaciones en distintos sectores de la colonia, con el objetivo de asegurar viviendas abandonadas presuntamente utilizadas por estructuras criminales para almacenar drogas y como los llamados «casas locas».

El comisario policial y jefe de la Unidad Metropolitana de Prevención número 4 (Umep-4), Adolfo Osorio, explicó que los patrullajes se concentran principalmente en las zonas aledañas a la quebrada, donde se han localizado viviendas abandonadas desde hace varios años.
Durante las inspecciones también encontraron estructuras improvisadas construidas con láminas y materiales reciclables, algunas con indicios de reciente utilización, así como artefactos religiosos y altares improvisados con imágenes de figuras paganas. El oficial indicó que en Villanueva se contabilizan alrededor de 30 viviendas abandonadas desde hace varios años.
Los investigadores no descartaron que esas viviendas fueran utilizadas por miembros de estructuras criminales para torturar a personas o rivales de «mara», antes de ser ultimados y abandonados sus cuerpos en distintos puntos de la capital.

Una vez identificadas, se busca asegurarlas y establecer un cerco de seguridad con apoyo de las Fuerzas Armadas. El objetivo, afirmó Osorio, es devolver la tranquilidad a los pobladores y garantizar condiciones de seguridad para las familias y trabajadores del sector.
«Sabemos que aquí en la colonia Villanueva hay buenas personas, buenas personas trabajadoras», expresó el comisario, quien aseguró que las operaciones han permitido mantener al sector sin nuevos hechos delictivos de relevancia durante aproximadamente 13 días, por lo que los patrullajes continuarán.





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