** Mexicanos y colombianos de préstamos con altos intereses a sembrar el terror en Honduras

Comayagua. – Miles de comerciantes hondureños de diferentes regiones del país recurren a los prestamistas no bancarios con los llamados préstamos “gota a gota” por los que pagan altísimas tasas de interés a organizaciones, integradas por extranjeros de origen colombiano, guatemalteco y mexicano, que en determinado momento se convierten en amenazas a muerte y la utilización de métodos violentos para recuperar los capitales otorgados a sus víctimas.

Estos prestan sumas de dinero a un 20 por ciento de interés. Esta “industria” parece haber cambiado con el tiempo involucrando cada vez más a compatriotas hondureños como los responsables de engrosar cada vez más la lista de los deudores, estos se encargan de buscar a los comerciantes e insistir hasta hacer caer con sus encantos y ser víctimas de una usura muy difícil de salir.

Este tipo de transacciones de capitales son “difíciles de rastrear” porque no se utiliza el sistema bancario, tampoco hay declaración de ganancias y mucho menos tributan a las arcas del estado.

Los que se dedican a este florido negocio cometen delitos que van desde la usura, evasión de impuestos hasta lavado de activos.

Los créditos “gota a gota” ofrecen dinero rápido, sin garantías ni avales, se paga en cuotas muy pequeñas, pero intereses altísimos. Esta modalidad se ha exportado a varios países de Latinoamérica desde Colombia y México acción ilícita realizada por grupos criminales de esas regiones de América Latina.

Una de las víctimas mencionó que cuando alguien adquiere un préstamo de cinco mil lempiras, tiene 20 días para pagarlo con una cuota diaria de 300 lempiras, es decir que al final del plazo pagó el capital y mil lempiras. Sin embargo, si lo pagará antes de la fecha tendría que igualmente cancelar esa cantidad.

Los que llegan generalmente a los mercados prestan el dinero son ciudadanos hondureños, detrás de ellos y que aportan el capital de dudosa procedencia son de Colombia, México y Guatemala, pero los primeros en realizar esta acción ilícita con los comerciantes y que visitaban estas zonas de alta afluencia de personas fueron los sudamericanos por lo que únicamente se cree que ellos son los únicos en realizar esta acción.

Los comerciantes buscan de este tipo de transacciones, porque no es fácil tener acceso a préstamos en cooperativas o bancos, por lo que a falta de estos espacios se ven obligados a realizar estas transacciones, pero cuando caen en mora empieza la verdadera pesadilla, los cobradores comienzan a mostrar su verdadera cara y comienzan las amenazas más fuertes.

“Estos grupos se están aprovechando de la necesidad de esta gente, las fuerzas de seguridad del estado están en proceso de investigación para poder encontrar  asidero legal y poner judicializar los casos porque es un tema difícil de investigar”, fueron las palabras del portavoz de la DAET en la zona central del país.

Este tipo de economía subterránea no permite contabilizar todo lo que se mueve en el bajo mundo capitales que pueden provenir del narcotráfico, trata de personas y los llamados créditos destinados a lavar activos.

El pueblo hondureño está vigilante de lo que podría discutirse en el Congreso Nacional, en donde los padres de la patria puedan discutir una ley que castigue a estos usuremos que, con amenazas a muerte, haciendo publicidad en sitios públicos y que con apoyo de connacionales siembran el terror en las ciudades donde operan.

Deja una respuesta

Tendencias