El Progreso, Yoro. — En una operación de impacto, agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) localizaron y decomisaron un arsenal enterrado en una zona de plantaciones de palma aceitera, reforzando las acciones contra estructuras criminales que operan en el norte del país.

El hallazgo incluyó cinco escopetas calibre 12 de uso comercial, un fusil AK-47 de uso prohibido y un fusil Galil ACE21 de uso militar, armas que estaban ocultas bajo tierra en un sector de difícil acceso.
Las autoridades señalaron que el descubrimiento se produjo tras labores de inteligencia y seguimiento en áreas consideradas de riesgo por la presencia de grupos armados.
La operación se ejecutó con el objetivo de neutralizar posibles amenazas vinculadas al narcotráfico y al crimen organizado, que utilizan zonas rurales como escondites estratégicos para almacenar armamento.
El decomiso representa un golpe directo a estas estructuras, al privarlas de herramientas que podrían ser utilizadas en actividades ilícitas o en enfrentamientos contra las fuerzas de seguridad.
El material incautado fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad a las instalaciones de la DPI, donde se realizarán los peritajes correspondientes para determinar su procedencia y posibles vínculos con hechos violentos registrados en la región.
Las autoridades destacaron que este tipo de acciones forman parte de una estrategia nacional para garantizar la seguridad ciudadana y reducir la capacidad operativa de grupos criminales.
Asimismo, reiteraron que continuarán los operativos en zonas rurales y urbanas de Yoro, con el fin de prevenir que armas de alto poder circulen en manos de delincuentes.
El decomiso en El Progreso refleja la importancia de mantener presencia policial en áreas agrícolas y comunidades apartadas, donde muchas veces se ocultan recursos utilizados para actividades ilícitas.
Con este hallazgo, la DPI reafirma su compromiso de proteger a la población y fortalecer la lucha contra el crimen organizado en Honduras.





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