La Policía Nacional desarticuló en Danlí, departamento de El Paraíso, la banda criminal «El Chele», una organización dedicada al tráfico ilegal de armas de fuego, municiones y accesorios que operó durante seis años en distintos sectores del municipio, según el informe de inteligencia elaborado por la Dirección Policial Antimaras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO).

La estructura era liderada por José Benjamín Fonseca Montoya, alias «El Chele» o «Joche», quien utilizaba un negocio de venta de ropa y calzado en el mercado del barrio Pueblo Nuevo como fachada para la comercialización ilegal de armamento, mientras coordinaba operaciones desde su vivienda en la colonia San Ángel.

La organización contaba con una jerarquía definida: la hija del líder fungía como administradora financiera, mientras que alias «Barbero Tatoo» y alias «Pipa» actuaban como intermediarios en la compraventa de armas y receptores de transferencias bancarias.

PAGOS DIGITALES

El grupo vendía armas cortas, largas, cargadores y municiones directamente en el local comercial, coordinando las transacciones a través de WhatsApp y transferencias bancarias, un esquema logístico con fuerte componente digital que dificultó su detección temprana.

Según la inteligencia policial, la proliferación de armas distribuidas por esta banda incidió directamente en el incremento de robos a mano armada en sectores como Pueblo Nuevo, San Ángel, Jamastrán y Trojes.

Durante un operativo realizado el 17 de noviembre de 2025 en la colonia San Ángel, las autoridades decomisaron siete armas de fuego, 52 cargadores, 12 fundas, aproximadamente 2,500 proyectiles y un teléfono celular.

El análisis forense de dispositivos móviles reveló más de 100 archivos multimedia en los que se promocionaban armas y demostraba su funcionamiento, además de conversaciones y transferencias bancarias que vinculan directamente a los integrantes con la actividad ilícita.

La desarticulación fue posible mediante una acción conjunta liderada por la Unidad Fiscal de Operaciones Especiales del Ministerio Público, con apoyo de la DPI y la Policía de Prevención, en el marco de la denominada «Operación Dragón IV».

Todo comenzó con una denuncia clave recibida el 21 de octubre de 2025, que activó el seguimiento investigativo culminado con la captura de la cúpula criminal.

La matriz de asociación elaborada por los investigadores identifica roles, flujos de dinero y patrones operativos que facilitarán futuras acciones contra posibles remanentes de la red y sus compradores en la región oriental del país.

Deja un comentario

Tendencias