** Los accidentes de tránsito se constituyen como la segunda causa de muerte en el país

Las carreteras de Honduras siguen cobrando vidas a un ritmo alarmante. El portavoz de la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNTV), César Aguilar, reportó cuatro personas fallecidas y 27 accidentes viales registrados en apenas 24 horas, cifras que reflejan una crisis vial que no da tregua.
En lo que va de 2026 se contabilizan ya 574 muertos en accidentes de tránsito, frente a los 603 fallecidos registrados en el mismo período de 2025, una leve reducción que las autoridades reconocen pero que califican de insuficiente dado el impacto social que estos hechos generan en las familias hondureñas.
Los accidentes de tránsito constituyen la segunda causa de muerte violenta en Honduras, superados únicamente por los homicidios, con un promedio de cinco fallecidos diarios, cifra que puede duplicarse durante los fines de semana.
El grupo más vulnerable sigue siendo el de los motociclistas.
Representan el 46.5 por ciento de las víctimas fatales y están involucrados en el 71 por ciento de los percances registrados, muchos de los cuales dejan personas con lesiones graves o permanentes.
Las autoridades repiten un mensaje contundente dirigido a este sector: «En la moto, un error es la muerte».
Aguilar también identificó como factor crítico la conducción por parte de menores de edad, especialmente en zonas rurales, donde la falta de supervisión aumenta el riesgo de colisiones.

A esto se suma que se han decomisado cerca de 800 permisos de conducir por infracciones relacionadas con el incumplimiento de la ley de tránsito y la conducción bajo los efectos del alcohol.
Desde el Hospital Escuela advierten que la totalidad de los pacientes ingresados en emergencia por trauma son víctimas de percances viales, y un solo paciente con politraumatismo puede representar un gasto superior al millón de lempiras, con hospitalizaciones que se prolongan hasta seis semanas.
Las autoridades reiteraron el llamado a respetar las señales de tránsito, no conducir bajo los efectos del alcohol y no permitir que menores de edad manejen vehículos ni motocicletas.
El año 2025 cerró con 1,894 decesos, siete más que los contabilizados en 2024, una tendencia que Honduras no puede permitirse repetir.






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