Londres, Inglaterra. – El Emirates Stadium vivió una noche que quedará grabada para siempre en los libros de historia del fútbol inglés.

Un golazo de Bukayo Saka al filo del descanso fue suficiente para que el Arsenal derrotara 1-0 al Atlético de Madrid y se clasificara para la final de la Liga de Campeones, convirtiéndose así en finalista europeo por segunda vez en su historia y primera vez en 20 años.
Los Gunners regresan al escenario más grande del fútbol continental dos décadas después de aquella dolorosa final de 2006, cuando Arsène Wenger los llevó hasta el Stade de France de Saint-Denis, donde cayeron ante un FC Barcelona liderado por Ronaldinho. Aquella noche, el sueño se rompió.
Bajo la batuta de Mikel Arteta, el sueño vuelve a vivir con más fuerza que nunca.
El partido fue un duelo de nervios, intensidad y estrategia.
El Atlético de Madrid, con su reconocida solidez defensiva, buscó neutralizar el fútbol vibrante del Arsenal, pero no pudo evitar el momento de genialidad de Saka, cuya definición cerca del descanso rompió el equilibrio y desató la locura de un Emirates entregado en cuerpo y alma a su equipo.
Para el técnico argentino Diego Simeone, la derrota duele doble. Pocas veces en la historia del fútbol moderno un entrenador ha luchado con tanta tenacidad por conquistar la Champions League sin lograrlo.
El Cholo lleva años llamando a la puerta de la gloria europea, pero el fútbol, caprichoso como siempre, sigue negándole la Orejona.
El Arsenal, mientras tanto, sueña con Budapest, sede de la gran final, donde intentará levantar por primera vez en su historia la copa más codiciada de Europa. Un equipo que además lidera la Premier League a falta de tres jornadas.
Londres espera. La historia del Arsenal apenas comienza a escribirse.






Deja un comentario