El horror no cesa en Honduras. El cuerpo de una mujer fue descubierto calcinado a la orilla de la carretera en la comunidad de Cordoncillo, San Antonio de Cortés, en la zona norte del país, en un hallazgo que sacudió a los transeúntes que transitaban por el sector y que notificaron de inmediato al Sistema Nacional de Emergencias 911.

La víctima vestía una blusa negra y un buzo con rayas amarillas, pero hasta la tarde del día del descubrimiento no había sido identificada.
Agentes policiales acordonaron el lugar mientras esperaban la llegada de los peritos de Medicina Forense para el levantamiento del cadáver.
El crimen no es un hecho aislado. Durante el fin de semana dos mujeres más fueron ejecutadas, una en Trujillo, Colón, y otra en los alrededores del departamento de Yoro, sumando nuevas víctimas a una estadística que estrangula la conciencia nacional.
Según datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en lo que va del año suman 90 las mujeres asesinadas en territorio hondureño, una cifra que coloca al país entre las cinco naciones con mayores tasas de feminicidio en el planeta.
La crueldad con que son ejecutadas estas mujeres evidencia un odio estructural que el sistema de justicia hondureño no ha podido ni querido contener.
Informes de organizaciones de sociedad civil señalan que el 90 por ciento de estos crímenes quedan en la impunidad, una cifra que funciona como licencia para matar otorgada por omisión institucional.
La Policía atribuye muchas de estas muertes a vínculos con parejas sentimentales, participación en crimen organizado y conflictos sociales, pero los expertos advierten que esa lectura simplifica un problema que exige respuestas integrales desde la prevención, la investigación y la judicialización.
El narcotráfico agrava el panorama. Honduras sigue siendo un corredor estratégico en las rutas de la droga hacia el norte, con organizaciones que mantienen redes de corrupción que impiden un combate efectivo.
Noventa mujeres muertas en lo que va del año. Noventa nombres que el Estado hondureño no ha podido proteger.






Deja un comentario