La tragedia golpeó a una familia del Distrito Central luego de que Rosy Fabiola Izaguirre, joven de 26 años, fuera reportada desaparecida tras salir a una fiesta en compañía de un supuesto primo hacia una aldea cercana, de donde nunca regresó.

Lo que comenzó como una noche de celebración terminó en uno de los desenlaces más dolorosos que puede enfrentar una familia hondureña.
Según relataron sus familiares, Rosy Fabiola salió el pasado fin de semana junto a quien identificaron como un primo, con destino a una reunión en otra aldea.
Las horas pasaron y la joven no regresó a su hogar. Ante la ausencia prolongada y sin noticias de su paradero, sus seres queridos iniciaron una desesperada búsqueda que alertó también a las autoridades locales.
Lamentablemente, la búsqueda concluyó con la peor de las noticias.
El cuerpo de Rosy Fabiola fue hallado en un sector boscoso de la aldea Juatiapa, en el Sector La Tigra, jurisdicción del Distrito Central.
Los primeros indicios revelaron que el cadáver presentaba evidentes signos de violencia, lo que descarta cualquier hipótesis de muerte accidental y abre una investigación formal por homicidio.
Unidades de la Policía Nacional y la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) se hicieron presentes en el lugar para resguardar la escena del crimen, recolectar evidencias y coordinar el levantamiento del cuerpo con el equipo de Medicina Forense.
Las autoridades trabajan para establecer las circunstancias exactas de su muerte, identificar a los responsables y determinar el paradero del supuesto primo con quien la joven salió aquella noche.
El femicidio de Rosy Fabiola Izaguirre enluta nuevamente a una comunidad y reaviva el grito de justicia de miles de familias hondureñas víctimas de la violencia de género.
Su caso se suma a una alarmante lista de mujeres que pierden la vida en circunstancias violentas, exigiendo respuestas urgentes del Estado y de toda la sociedad.






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