NUEVA YORK. –  Inglaterra volvió a hacer historia frente a Croacia y esta vez no hubo final agridulce.

Los Tres Leones desplegaron su mejor versión en la Copa del Mundo 2026 para golear 4-2 a una valiente selección croata que lo intentó hasta el final, pero que terminó pagando un precio brutal por los errores propios y la demoledora efectividad inglesa en los momentos decisivos del partido.

El guion del encuentro estuvo marcado desde el principio por lo inesperado, como suele ocurrir en cada capítulo de esta rivalidad que nació épica desde aquella semifinal del Mundial de Rusia 2018.

Y el protagonista involuntario de la noche fue precisamente el más experimentado sobre el césped, Luka Modric, cuyo error infantil en la salida abrió el camino inglés hacia el primero de los cuatro goles que terminarían sepultando a Croatia.

Harry Kane, implacable como siempre en las grandes citas, anotó un doblete que lo consolida como uno de los delanteros más letales del torneo y acerca su nombre a los libros de historia mundialista. Jude Bellingham, con su habitual desborde de calidad y personalidad, también dejó su firma en el marcador, mientras que Marcus Rashford apareció en el tramo final para sentenciar definitivamente las aspiraciones croatas con el cuarto tanto inglés.

Croacia, con el corazón que siempre la caracteriza, igualó en dos ocasiones la desventaja para no rendirse jamás, pero la contundencia inglesa terminó siendo superior a toda la garra balcánica.

Para Modric, que disputa su quinto y último Mundial con apenas 40 años, la noche no pudo comenzar de manera más cruel. El genio del Real Madrid, símbolo de una generación dorada irrepetible, mereció un escenario más amable para su despedida del fútbol mundialista.

Deja un comentario

Tendencias