NUEVA YORK. – Durante años, Wirecutter, el servicio de recomendaciones de productos de The New York Times, se negó a incluir teléfonos plegables entre sus sugerencias para los consumidores.
Las razones eran claras: dudas sobre la durabilidad de las bisagras y las pantallas flexibles, sumadas a precios que duplicaban o triplicaban los de un celular convencional.

Esa postura, sin embargo, acaba de cambiar.
La publicación confirmó que, por primera vez, comenzará a recomendar modelos plegables, en un giro que refleja cuánto evolucionó esta categoría de dispositivos en los últimos años.
Según explicaron sus editores, los avances técnicos de la industria finalmente lograron disipar las principales objeciones que mantenían a estos teléfonos fuera de sus listas de productos confiables.
Entre los cambios que motivaron la decisión se destacan las mejoras en la resistencia de las bisagras, ahora capaces de soportar cientos de miles de pliegues sin deformarse, y la incorporación de vidrios ultrafinos reforzados que protegen las pantallas flexibles del desgaste cotidiano.
A esto se suma la llegada de certificaciones de resistencia al agua y al polvo —antes prácticamente inexistentes en este segmento— que equiparan a varios modelos plegables con los estándares de los teléfonos tradicionales de gama alta.
El factor precio, el otro gran obstáculo señalado históricamente por Wirecutter, también se redujo: la mayor competencia entre fabricantes y la maduración de la tecnología empujaron los costos hacia abajo, acercando algunos modelos plegables a los valores de los teléfonos premium convencionales.
El nuevo veredicto del sitio llega en un momento de auge para la categoría, con fabricantes como Samsung, Google, Motorola y Huawei compitiendo por ofrecer diseños más delgados, livianos y duraderos, además de la reciente aparición de los primeros dispositivos tri-plegables, que anticipan hacia dónde se dirige el mercado de los celulares del futuro.






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