WASHINGTON. – Netflix puso en marcha una actualización que obliga a vincular cada perfil de usuario a una dirección de correo electrónico exclusiva, una medida que profundiza su ofensiva contra el uso compartido de cuentas y que ya generó una ola de quejas entre los suscriptores.

Según confirmó un portavoz de la compañía a Ars Technica, el cambio comenzó a implementarse de forma escalonada el 15 de junio de 2026 y es permanente. La medida no aplica a los perfiles infantiles, que pueden seguir funcionando sin un correo propio.

Hasta ahora, los usuarios principales podían crear hasta cinco perfiles bajo una sola cuenta con un único correo y contraseña. Con el nuevo sistema, cada perfil queda atado a su propio inicio de sesión, lo que permite recibir códigos de verificación de forma independiente y configurar ajustes personales como idioma y recomendaciones. Quienes intenten acceder a un perfil secundario sin completar el registro se topan con una ventana emergente que bloquea el ingreso hasta proporcionar el correo.

La compañía presenta el cambio como una mejora de conveniencia y seguridad, bajo el lema «Personalized new ways to enjoy Netflix» («Nuevas formas personalizadas de disfrutar Netflix»). Sin embargo, analistas y usuarios lo interpretan como un paso más para convertir lo que antes era un simple «perfil» en algo equivalente a una cuenta individual, dificultando que personas ajenas al hogar usen el inicio de sesión de otra persona de manera informal.

REACCIONES ENCONTRADAS

El anuncio detonó indignación en redes sociales. En Reddit, un usuario escribió: «Consiguieron su cuota de mercado gracias a la gente que compartía cuenta. Todo el mundo lo sabe». Otro cuestionó por qué tanto él como su esposa deben dar direcciones de correo distintas para una sola cuenta. Otros usuarios temen que esto sea el preludio de restricciones aún mayores, e incluso de cobros adicionales por perfil en el futuro.

UNA ESTRATEGIA DE VARIOS AÑOS

Este ajuste se suma a una cadena de medidas que Netflix implementó desde 2022 para limitar el uso compartido: el cobro por «miembro extra» fuera del hogar, las reglas de «Hogar Netflix» de 2023 que restringen las cuentas a una sola ubicación principal, y la verificación de dispositivos e IP para detectar accesos no autorizados.

Detrás de la jugada hay razones de negocio claras: menos cuentas compartidas significa más suscripciones pagadas, mejor segmentación publicitaria —clave para sus planes con anuncios— y datos más precisos sobre hábitos de consumo individuales.

¿Y LA COMPETENCIA?

Otras plataformas avanzan en la misma dirección, aunque con menor agresividad. Disney+ comenzó a restringir el uso compartido en 2024, Amazon Prime Video limita el acceso a través de su suscripción general, y HBO Max impone topes de transmisiones simultáneas según el plan contratado.

Cabe aclarar, además, que circuló un rumor falso sobre una autenticación de dos factores obligatoria para todos los usuarios: según Ars Technica, esa exigencia solo aplica a cuentas de socios comerciales, no a suscriptores regulares.

Lo que parece un simple ajuste de inicio de sesión esconde, en realidad, una transformación de fondo: perfiles que antes eran flexibles y compartidos se convierten en usuarios individuales, rastreables y monetizables, en la carrera de Netflix por sumar suscriptores y fortalecer su negocio publicitario.

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