WASHINGTON. – En el marco de una coyuntura crítica para la comunidad migrante hondureña, el embajador de Honduras ante los Estados Unidos, Roberto Flores Bermúdez, instó este jueves al presidente estadounidense, Donald Trump, a establecer canales de coordinación bilateral que permitan gestionar de forma estructurada el eventual regreso de miles de compatriotas que perdieron su estatus legal.

La solicitud diplomática se produce después de que el Departamento de Estado, dirigido por Marco Rubio, notificara el rechazo a la petición especial formulada por el presidente Nasry Asfura, en la que el Ejecutivo hondureño solicitaba un período de gracia adicional para los connacionales afectados por la cancelación del Estatus de Protección Temporal (TPS).

Flores Bermúdez, quien sostiene reuniones de alto nivel con autoridades del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), expresó el agradecimiento del pueblo hondureño hacia Estados Unidos por haber cobijado por más de dos décadas a los beneficiarios de este programa humanitario, surgido tras el huracán Mitch en 1998.

No obstante, reconoció que la postura migratoria de la actual administración estadounidense no resulta sorpresiva. «Todos sabemos que el tema migratorio para Trump ha tenido mano dura (…) Sin embargo, no puede un país con las vulnerabilidades de Honduras recibir de golpe a miles de personas que puedan ser deportadas masivamente. Pedimos al presidente Trump trabajar juntos de forma ordenada para evitar la separación familiar», enfatizó el diplomático.

La hoja de ruta planteada por la delegación hondureña busca evitar crisis humanitarias, promoviendo asesoría legal en los consulados para explorar vías alternativas de regularización migratoria.

Asimismo, el embajador subrayó que, en los casos donde el retorno sea inevitable, deben garantizarse mecanismos dignos y seguros que permitan a los repatriados trasladar la totalidad de su patrimonio construido en el extranjero.

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