Foxborough, Massachusetts, EE. UU. — Ousmane Dembélé, el actual Balón de Oro, protagonizó este viernes una actuación para la historia en el Gillette Stadium de Foxborough, Massachusetts, donde Francia aplastó 4-1 a una Noruega repleta de suplentes y sin Erling Haaland, en el partido más brillante del Mundial 2026 hasta la fecha.

El extremo del PSG firmó un triplete en apenas 32 minutos, convirtiendo sus goles en el minuto 7, con un remate cruzado con la derecha tras recibir un pase largo de Mbappé; en el 20, con un zurdazo a la escuadra desde fuera del área en otro contragolpe de manual; y en el 32, definiendo de nuevo por el mismo ángulo ante un lateral noruego que hacía aguas.

La hazaña sitúa a Dembélé como apenas el tercer francés en la historia en marcar tres goles en un partido de Copa del Mundo, después de Just Fontaine en Suecia 1958 y Kylian Mbappé en la final de Catar 2022. La ironía es que fue precisamente Mbappé, con sus pases y desmarques, el principal artífice de que su compañero brillara con luz propia esta noche.

Noruega, que presentó diez cambios respecto al partido anterior, logró el descuento transitorio en el minuto 21 gracias a Thelo Aasgaard, pero la reacción francesa fue inmediata. Désiré Doué sentenció el encuentro en el tiempo de descuento con un certero cabezazo a centro de Bradley Barcola.

Como campeona del Grupo I, Francia jugará el próximo martes en Nueva York los dieciseisavos de final contra uno de los mejores terceros, mientras que Noruega, ya clasificada, se medirá a Costa de Marfil en Dallas.

Dembélé, tan criticado históricamente por su escasa producción goleadora con la selección, acumula ahora cuatro tantos en sus últimos dos partidos mundialistas. El Mundial ya tiene su estrella más inesperada.

Deja un comentario

Tendencias