CIUDAD DE MÉXICO. – Pumas inició el Apertura 2026 con una dolorosa derrota de 3-0 frente a Pachuca en el Estadio Olímpico Universitario, en un partido que marcó el arranque de una nueva era bajo el mando de Esteban Solari, pero que terminó dejando más dudas que ilusiones para el conjunto auriazul.
El encuentro significaba mucho para los universitarios, pues era el primero después de la dolorosa final perdida el torneo anterior ante Cruz Azul. Esa desilusión también se reflejó en las tribunas, donde apenas 15,021 aficionados presenciaron el debut del nuevo proyecto felino, así como el estreno de Benjamín Mora en el banquillo hidalguense.

Los antecedentes favorecían a Pumas, que no perdía como local en una Jornada 1 desde 2004 y buscaba que Solari se convirtiera en el séptimo técnico consecutivo en debutar con triunfo. Sin embargo, todas esas estadísticas quedaron atrás ante la contundencia visitante.
Pachuca dominó desde el arranque y encontró premio al minuto 21 con el gol de Elías Montiel. Once minutos después, Salomón Rondón amplió la ventaja para el 2-0. Antes del descanso, Pumas reclamó un posible penal que el VAR desestimó, decisión que encendió el enojo de la afición, que abucheó al equipo en el túnel de vestidores.
En el complemento, Solari movió piezas y su equipo tuvo mayor posesión, sin lograr generar peligro real, mientras la grada mostraba su inconformidad con silbidos hacia el debutante Sebastián Córdova. Al minuto 80, Rondón firmó su doblete personal para sellar el 3-0 definitivo, tras una revisión de VAR que primero había anulado la anotación por fuera de lugar.
Entre las notas positivas para los universitarios destacó la apuesta de Solari por la juventud, con la titularidad del mediocampista de 19 años Stanley García. Con este resultado, Pachuca confirmó el buen arranque del proyecto de Mora y dejó a Solari con mucho trabajo por delante para levantar a un Pumas que aún no supera el golpe anímico de la final perdida.






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